sábado, 10 de abril de 2010

2 EUROS

Ya no recuerdo cuando me aconteció esto, la verdad que pudiera fácil ser 4 años largos, pero sólo faltaba una persona que lanzase cacahuetes por ver el espectáculo...

Yo iba de camino a la uni después de comprar el tan ansiado sobre de matrícula que me deportaría otro maravilloso año de estudio. De repente una señora de aspecto algo voluminoso me para y me pregunta que si voy a la universidad...¿?¿????¿¿?

- Pooooooos si señora ¿Por qué?
- Porque es que he cerrado la puerta de mi casa y necesito que alguien me se cuele desde dentro y me abra.


(Ya...no continúe...no continúe con la historia...se la parte que me toca).

- Muchas gracias guapa...


Y se queda tan ancha la tía.....¡¡¡¡Que soy un tío, tía cegata!!!! Vale que lleve coleta pero también tengo barba y las chicas no tienen barb...bueno....alguna que otra......sí....pero no es el caso.

Pos nada, ahí voy: me cuelo por la ventana con sus respectivos barrotes y aparezco en el dormitorio. Carrera de obstáculos: así conocí dormitorio, pasillo, salón, cesto del perro, al mismo perro y ya finalmente la puerta que da a la calle.
Yo pensaba coger mi mochila e irme pero la tía no, me retiene insistiendo que le coja los 2 euros que me ofrecía con la mano, y uno que es muuuuuuy honrado...se los cogió...pero porque si no, no salía de la casa...¡Palabra! La mujer insistió tanto que por narices lo tuve que coger.
Tenía miedo....¿No sabéis quiénes son Hansel y Gretel?

Viéndolo por el lado bueno hice una amiga...sí, sí, en serio, me dijo su nombre y todo, se llamaba...bueno....esto..da igual. La cosa está en que al cerrar la puerta de su casa casi descuartiza al pobre perro que asomaba el bolo, el cual infelizmente, sólo intentaba despedirse de mi bajo unos ojos angustiosos que decían: "Sácame de aquí, por favor". Si no paro la puerta la mujer ahora tendría 2 mitades de un mismo perro...pero ya sería algo así como 2 mascotas...

Así que ya sabéis: si queréis alguna money extra decidme que yo amablemente os indicaré la casa por si alguna vez a la mujer se le volvieran a olvidar las llaves.

Por cierto, aunque esto parezca las memorias de un pobre loco, aburrido y sin nada mejor que hacer que contar historias como ésta, deciros 2 cosas: primero que mi psicólogo ya me dio el alta y segunda, que aburrido si estoy...pero que no soy el primero en saltar por la ventana de la casa de esta mujer. Según sus propios argumentos ya hubo otro buen estudiante de la facultad que le hizo el "favorcillo".

Avisados quedáis, vosotros podéis ser los próximos....

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