sábado, 5 de julio de 2014

Quiero comprarme un perchero




Alguna gente me pregunta si tengo perchero en casa. De esos tan monos (u horteras) en la entrada de casa: “Deberías comprarte uno”.

Yo no necesito perchero. Bueno, más concretamente hoy no, y mañana tampoco y si lo pienso, lo más probable es que pasado mañana tampoco lo necesite. ¿Por qué? Es fácil: con el unicornio que me ha salido en la frente  los invitados ya pueden colgar tranquilos los abrigos, strepteases horizontales (eso pocas veces los he visto), dominadas, flexiones y un largo etc, porque no es normal, de verdad que no es normal…

No…realmente no es así. No es un unicornio…son tres. Tres unicornios, de los cuales uno está superdesarrollado. Ahora soy un triceratops y no lo sabía…manda huevos.Y me queda un día larguísimo en el trabajo, atendiendo de cara al público. Me encantarán los comentarios de los niños: "Mamá, ¿este es herbívoro? ¿Dónde está el
Tyrannosaurus rex, mamá?"

Me lo intento tomar con humor. Yo les estoy poniendo nombre: Flappy es uno, Charlie otro. El más grandote es el que me está dando problemas…en todos los sentidos ¬¬. Quizás le llame Pegaso.

Voy a seguir trabajando...

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