jueves, 16 de agosto de 2012

La ley de Murphy camino al trabajo 2: La venganza

Ya es de noche. Señor mío, que bien sienta librar un día. Bueno, librar. ¡Que ayer fue fiesta! ¡Y para uno que podemos descansar en casa...! Ya mañana jueves viernes, sábado, ¡y a rascarse la barriga el domingo! Falta poco para dejar de doblar vacaciones.

Bueno, lo dicho: "Vamos a la cama que hay que descansar, para que mañana podamos madrugrffrffgfrfrg....jjjjjooorrrrrrr.....FIUUUUUUUU...jjjjjorrrorororr....FIUUUUUUUU.jroroororrrror...¡Una ovejita!....FIUUUUUUU...joroorororrrror....¡Dos ovejitas!....jororororororo.....FIUUUUUU....¡Tres ovejitjjoojojrojrorggrñmmñm...FIUUUUUUUU¡No, Krueger, no! ¡Deja en paz a las ovejitas!....jggfgfggfgfgfgf....FIUUUUUUU....

                                              *      *      *

Tras el desayuno, comienzo mi rutina. Ya listo, voy hacia fuera. Doy las cuatro vueltas reglamentarias con las llaves de la puerta y salgo con nuestro amigo Murphy. Con una mano  sale agarrado de mí, en la otra lleva su famoso cuaderno: “La ley de Murphy”

Nuevamente, voy al pasillo. CLICK CLIK. Hmmmmm, el ascensor de mi escalera no va. ¿Coincidencia o providencia? ¡Bah, es igual! ¡Paso de fumadas tipo Morfeo! A la otra escalera a la de ¡ya!  y para el bus corriendo.

CLICK

Bien, éste va bien. Tarda en subir el muy capullo, pero viene. Voy a mirar a mi amigo Murphy…Je, je. ¿Eres un poco cabroncete, lo sabías? Sí, sonríe, sonríe cachondo…Que yo hoy no pienso llegar tarde.
Voy a mirar desde el móvil el tiempo que tarda en llegar el bus…Hmmmm, ¿servidor saturado, eh? Se nota que es agosto. Sin ofuscaciones. Relax. Vamos para la parada.

TAP TAP TAP
( ¿Son mis pasos, vale? Voy caminando hacia la parada, ¿qué esperáis que haga? ¿Brum, brum? )

Ya veo la parada, un par de pasos más y llego. Un momento, ¿no es ese el autobús? Mierd…¡Se escapa! Jodeeeee…¡Adiós majo! Pfffff...
Bien, tranquilidad. Podemos esperar unos 20 minutos a que venga otro o ir caminando (con lo que apetece, nótese la ironía) hasta el metro.
¿Ascazo me dan las mañanas, eh?…En fin. Vamos allá, caminando para hacer músculo piernero. Con alegría: “¡Aibó aibó, vamos a trabajar! ¡Tirutitutí tirutitutí, aibó, aibó!” (Sí, estamos de canciones infantiles, ¡¡ouuuu yeah!!)




*      *      *

Vamos al metro, bajamos escaleras, viento huracanado que te despeina al entrar por la puerta, melena al viento , pelo Pantene. Vamos a meter el metrobús….PIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII…..¿Ya estamos como el otro día? Grrrrrrrrrrrrrrr. Me cambio de torno, veámos en éste. (Lo meto) Bien, sin problemas. Menos mal…Ahora a bajar las escaleras...

...Esto….¿un déjà vu?...Es imposible...

….Sí, como dije un poco más arriba literalmente:A bajar las escaleras….Las mecánicas están jodidas…de nuevo. En fin, sin estrés, ya paso de todo.
 Primero pierna derecha, luego izquierda. La sigue la derecha, ahora la izquierda…Venga, rítmicamente, sin pausa. Murphy, si te soltases de mi brazo bajaría más rápido, ¿sabes? ¡Y deja esa estúpida sonrisa! ¡Síííí, tu maldita ley se cumple! ¡Y siempre conmigo!

Como si de una secuela películera de bajo presupuesto se tratase, ésta es una descripción auténtica y real. Sin ningún elemento ficticio salvo el propio Murphy en persona agarrado de mi brazo. Aunque os juro que me falto nada para verlo.

¡Otro agradable día de camino al trabajo! Llegué 5 minutos tarde…


No hay comentarios:

Publicar un comentario